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26 Febrero 2025
¿Qué es el apalancamiento financiero o ‘leveraged finance’?
El ‘leveraged finance’ o financiación apalancada se centra en proporcionar financiación para empresas con altos niveles de deuda, a cambio de una mayor rentabilidad potencial. Aunque ofrece beneficios fiscales y la posibilidad de multiplicar las ganancias, también conlleva importantes riesgos financieros que requieren una gestión precisa para garantizar la sostenibilidad a largo plazo.
El 'leveraged finance' o financiación apalancada es una estrategia utilizada para financiar transacciones como adquisiciones, recapitalizaciones o compras apalancadas (‘leveraged buyouts’). Este modelo se caracteriza por una alta proporción de deuda respecto al capital propio, lo que implica un mayor riesgo financiero pero también un mayor potencial de rentabilidad para los inversores.
Entre los prestatarios más comunes se encuentran las medianas y grandes empresas con estructuras de capital apalancadas, compañías respaldadas por fondos de capital privado (private equity) y negocios de sectores con alta volatilidad pero potencial de generación de flujo de caja.
La estructura del ‘leveraged finance’
El diseño del apalancamiento financiero suele ser complejo y se organiza en diferentes niveles de deuda, según su nivel de riesgo y prioridad de pago:
- Los préstamos senior garantizados constituyen el tramo de deuda más seguro y, por lo tanto, con menor coste. Están respaldados por activos de la empresa, lo que reduce el riesgo para los prestamistas. Suelen tener plazos de amortización más cortos y ‘covenants’ más restrictivos.
- Los préstamos senior no garantizados ocupan un nivel de seniority inferior, ya que no están respaldados por activos específicos. Conllevan un mayor riesgo y, así, un mayor coste para el prestatario.
- La deuda subordinada, que se sitúa por debajo de la deuda senior en la estructura de capital. Tiene características tanto de deuda como de capital, ya que puede incluir opciones de conversión a acciones. Ofrece un mayor rendimiento a los inversores a cambio de un mayor riesgo.
- Los bonos de alto rendimiento o High Yield Bonds, también conocidos como "bonos basura", son emisiones de deuda con una calificación crediticia baja por el alto riesgo de impago. Estos ofrecen un alto rendimiento para compensar a los inversores por el riesgo asumido. Finalmente, también se utiliza el capital preferente que, en su caso, es un instrumento híbrido que combina características de deuda y capital. Los inversores en capital preferente reciben pagos de dividendos fijos antes que los accionistas comunes, pero después de los acreedores de deuda.
Los actores clave del mercado de ‘leveraged finance’
El mercado de leveraged finance involucra a una gran variedad de participantes. Los fondos de private equity suelen ser los principales impulsores de este tipo de operaciones, utilizando la deuda para adquirir empresas. No obstante, uno de los actores clave es la banca de inversión. Como explica Jean Francois Guicheteau, Managing Director de Mid Market LBOS en BBVA , “desde BBVA CIB desempeñamos dos roles cruciales: el asesoramiento a las empresas que buscan financiación (ya sea para adquisiciones, recapitalizaciones, etc.), y suscripción y sindicación de la deuda, es decir, estructuramos la financiación, la garantizamos y la distribuimos entre un grupo de inversores”.
Otros interlocutores destacados son los fondos de crédito, que invierten en diferentes tramos de la deuda, incluyendo préstamos senior, deuda subordinada y bonos de alto rendimiento, o los hedge funds, que participan buscando oportunidades de inversión con mayor rentabilidad y asumiendo mayores riesgos. Por último, también tienen un papel relevante las agencias de calificación crediticia, encargadas de evaluar la solvencia del prestatario y asignar una calificación a la deuda emitida, lo que influye en el coste de la financiación.
Mayores ganancias, mayor riesgo
El apalancamiento financiero permite multiplicar las ganancias para los inversores de capital, ya que la rentabilidad se calcula sobre una base de capital menor. También impone disciplinas financieras, ya que la obligación de cumplir con los pagos de la deuda supone una mayor disciplina financiera a la empresa.
Además, ofrece beneficios fiscales, ya que los intereses pagados por la deuda son deducibles fiscalmente, lo que reduce la carga impositiva de la empresa. Sin embargo, es importante también tener en cuenta el riesgo financiero que comportan. Desde BBVA CIB, se ofrece el apoyo necesario estructurando la deuda de forma óptima para el perfil de riesgo de cada empresa, al negociar ‘covenants’ menos restrictivos y optimizando los costes de financiación a través de un acceso a un gran abanico de inversores. Por otro lado, desde la entidad se lleva a cabo un proceso de ‘due diligence’ exhaustivo para identificar riesgos y asesorar en la gestión financiera post-adquisición para, así, obtener un perfecto equilibrio entre apalancamiento y sostenibilidad financiera.
Al ser el mercado de ‘leveraged finance’ un sector muy dinámico, se ve afectado por las condiciones macroeconómicas, los tipos de interés y la regulación. En los últimos años, se ha observado un aumento de la regulación y una mayor atención a la sostenibilidad de la deuda. La creciente preocupación por los ESG también está influyendo en las decisiones de inversión en el mercado. Los inversores están cada vez más interesados en financiar empresas con prácticas ESG sólidas, lo que está impulsando la demanda de préstamos verdes y otras formas de financiación sostenible.